12/1/09

EL PODER CURATIVO DE LAS CASTAÑAS PILONGAS

El chat de “elpais.com” todavía guarda un documento siniestro que puede atacar a cualquier internauta desprevenido: un encuentro digital con Txumari Alfaro. Entre que la psoriasis está producida por “el no haber superado un conflicto de separación” o que para bajar de peso lo mejor es follar, el amiguete Txumari revela que si queremos mejorar la circulación sanguínea en las piernas hemos de acarrear una castaña pilonga en el bolsillo. No contento con dejar a la castaña ahí, quietica, este hombrecillo de barba canosa y talante herbáceo descubre que llevarla en el pantalón también puede ayudarnos a curar una almorrana. ¿Por qué no sigue y añade a la lista un tumor, el picor de huevos o los pezones irritados? No lo sabemos.

A ver. Recordemos todos juntos, como en “Barrio Sésamo”: la castaña pilonga es una castaña (¡toma definición!) secada al humo. Siguiendo con esta lógica de preescolar, la castaña es el fruto de un “arbolecillo” majísimo llamado “castaño”. Vaya lío. Un alimento cojonudo, rico en carbohidratos, que lleva ayudando al ser humano a sobrevivir desde el inicio de los tiempos y que se puede cocinar de mil maneras. Eso sí, Txumari, jodido, sus beneficios se producen ¡siempre mediante la ingesta! ¡Hay que meterlo en la puta boca! Pero ni aún así, amigo, ni jamando kilos y kilos, ni introduciéndose por la traquea miles y miles de unidades, posee este fruto el maravilloso don de arreglar almorranas o mejorar la circulación sanguínea.

O sea que imagínate el poder curativo que puede poseer el hecho de tenerla en el puto bolsillo.

Cero. Nada.

Habitar cerca de una mierda pinchada en un palo te va a arreglar más. El sujeto que, siguiendo los hábiles consejos del majadero éste, se coloque una castaña en el bolso esperando que su circulación mejore, debería ir comprando una silla de ruedas con motor.

Aunque, claro, la realidad es mucho más dura. El otro día, barra de bar delante, “gin-tonic” aprisionado, un amiguete y yo comentábamos esta historia. De pronto, una mano surgió de la nada con dos castañas pilongas. “¡YEJÉEEE, ZAGALES! Pues a mí “válenme” las castañas”. “Pues a mí, “ayúdanme””. “Pues a mí “díjomelo” mi abuela y “funciónanme””, repetía un enorme parroquiano con cara ofendida y mucha mala hostia. En lugar de enfrentarnos a él con un libro de Biología de primero de Primaria; en lugar de defender la ciencia como Galileo o Servet; en lugar de recomendarle que entrase en la Bimbapedia, ambos bajamos la cabeza y pedimos otra copa bien cargada.

A través del hilo musical comenzaba a sonar “Hysterical” de Bimba Bosé y los Cabriolets.

7 comentarios:

Dante dijo...

Hola, la verdad es que el xumari no tiene desperdicio, pero lo de las castañas en el bolsillo se sale. Si te enteras de algún metodo para sobrevivir en este mundo y no morir en el intento me lo pasas.
Me he reido muy agusto con tu articulo. Un saludo y hasta otra.

Anónimo dijo...

Pues yo creo que antes de reiros tanto, os podriais informar un poco.

Anónimo dijo...

deberíais consultar los años de estudio en homeopatía y medicina natural que tiene. hablar por hablar, criticar por criticar.

Anónimo dijo...

Te juro que creíamos que había menos imbéciles que los dos anteriores comentarios.

Vemos que florecen así pasen los años.

Los autores de "Bimbapedia"

Anónimo dijo...

puedo certificar que llevar cada dia ,durante una temporada, las castañas en el bolsillo del pantalon elimina las almoranas.

Anónimo dijo...

Tu entrada es insultante, penosa, no le veo el sentido del humor por ninguna parte.

Las castañas puede que curen poco en el bolsillo pero tu aportas mucho menos que eso, es decir: nada.

Anónimo dijo...

mal articulo. la castaña pilonga no es una castaña secada con humo. es un tipo de castaña no comestible, por tanto el hacer referencia a comer toneladas de ellas no procede. creo que es una anecdota penosa el articulo en si. yo no se si funciona o no, pero todos los años renuevo las castañas de mis cazadoras y abrigos. de paso si hay insectos les doy de comer sin que me estropeen la ropa. postdata: no tengo ni almorranas ni problemas circulatorios.